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SANTO SEPULCRO DEL REDENTOR

El Santo Sepulcro del Redentor junto con la Virgen de la Soledad, ostenta la titularidad del paso, a la vez que constituye el centro de la procesión, girando toda ella sobre el Santo Entierro, rindiéndole todo el honor y culto que requiere. Se realizó para la Semana Santa de 1948, junto con la anterior carroza, por el escultor Julián Alanguas Puchet, Pintor y escultor vizcaíno nacido en Bilbao en 1921.

Becado por la Diputación de Bizkaia, amplió sus estudios en Madrid y alcanzó la Beca Piquer con la que viajó por Francia e Italia. Instalado en Madrid obtiene la tercera medalla de la Exposición Nacional de Bellas Artes de Madrid, en escultura (1950). Marcha a América, donde reside más de treinta años en Perú, Brasil, Nueva York o Caracas. En 1987 regresa a España.

Ha participado en exposiciones, tanto colectivas como individuales. Entre estas últimas pueden destacarse las celebradas en Madrid Río de Janeiro (1953), Perú (1967, 1968), Detroit (1969), Nueva York (1970, 1972) o Venezuela (1980). Colectivamente ha expuesto en lugares como Madrid o Nueva York.

Entre las obras realizadas en Madrid en la primera época de su vida, se encuentran las tallas en madera de Santa Teresa y Santa Isabel para una iglesia de Chamberí. De esta época también pueden destacarse los evangelistas de la Catedral de Nuestra Señora de la Anunciación de Santander (1941), imágenes en el altar mayor del Monasterio de Uclés (Cuenca) y una talla en madera del Corazón de Jesús en la Catedral de Segovia, el imponente Santo Sepulcro con su Cristo Yacente de Huercal-Overa (Almeria). También realiza numerosos retratos y bustos, la mayoría en bronce, de personas ilustres como del Conde de Romanones, Marqués de Santo Floro, Marqués de Lozoya, Conde de Villapadierna o del doctor Ramón Castroviejo.

Su actividad artística desarrollada durante su larga estancia en América ha dejado obras de carácter religioso en iglesias de Lima (Iglesia del Pilar, Iglesia de la Virgen de Fátima de Magdalena, Iglesia de Miraflores) o en capillas de Caracas. También recibe encargos no religiosos para realizar bustos en bronce de personalidades como del presidente venezolano Ramón Velázquez o de Dollie Cole (esposa del presidente de General Motors).

En el año 1995, la Cofradía decide cambiar el paso, encargando al tallista Manuel Guzmán Bejarano, la realización del nuevo trono para el Titular; es un trono en madera de caoba, de estilo gótico florido. Consta de una canastilla abombada y curvada, ricamente tallada, con ocho cartelas distribuidas entre las cuatro caras del paso (esquinas, laterales, frontal y trasera) con escenas de la pasión talladas en relieve; en las cuatro esquinas de la canastilla se sitúan cuatro candelabros donde se colocan los hachones de cera negra o roja. En la parte superior, sobre la canastilla, se asienta la urna donde descansa la imagen de Cristo Yacente, arrancando esta sobre una doble peana tallada, siendo el remate de la urna un riquísimo trabajo de crestería de arcos góticos y pináculos; en cada una de las esquinas de la urna hay unas hornacinas donde figuran cuatro imágenes en talla de ángeles orantes. A ambos lados de la urna y sobre la canastilla, se sitúan sendos candelabros con guardabrisas de cristal tallado.

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NTRA. SEÑORA DE LA SOLEDAD

La Virgen de la Soledad, una dolorosa que, probablemente sea la advocación de Dolorosa más antigua de la provincia, es la primera imagen alrededor de la cual se formó una Hermandad en Huércal-Overa para rendirle tributo, (S.XVII). La actual imagen es obra del escultor y restaurador José M. Sánchez Lozano, máximo representante en el Siglo XX de la corriente imaginera basada en el estilo Salzillesco. La mayoría de sus obras se encuentran en las provincias de Alicante, Albacete, Granada, Almería y preferentemente en la Región de Murcia, año 1976. Con anterioridad la hermandad ha contado con varias imágenes de Ntra. Sra. de la Soledad, entre ellas una, obra del célebre escultor granadino D. José de Mora.

Desfila sobre un trono de palio realizado en alpaca plateada y cincelada en el año 1992 en los prestigiosos talleres sevillanos de Manuel de los Ríos, luciendo un magnífico manto en terciopelo negro totalmente bordado en Cartagena (Murcia) por Carmen Escámez, de igual modo el completo bordado del palio, fué confeccionado en el Taller de Juan M. Gonzalez Hinojosa en la Rinconada (Sevilla).

El escultor José Sánchez Lozano,1904-1996, alicantino y murciano, autor versátil, profundo conocedor de la obra de Dupar, Bussy, Baglietto, aunque fundamentalmente imaginero identificado con la obra de francisco Salzillo y Roque López de los que toma modelos y técnicas.

Aunque sus primeros años tuvieron como escenario la Torre de la Horadada, en la costa de su municipio natal, seria la ciudad de Murcia la que acogería a este artista desde que a los doce años se trasladara a la misma para continuar sus estudios. Poco después de marchar a Murcia, se desplaza a Madrid, donde con trece años es discípulo de otro imaginero murciano: José Planes. Con diecisiete años, merced a una beca, ingresa en la Escuela de Artes y Oficios y Bellas Artes, en Barcelona, donde permanece hasta 1928, en que retorna a Murcia. Entre 1945 y 1955 fue profesor de la Escuela de Artes y Oficios de Murcia. Recibió numerosos reconocimientos. Entre otros la Medalla de Oro de la Academia Italiana de Arte y Trabajo (1980), el Laurel de Bellas Artes de Murcia (1982) o la Medalla de Oro de la Societé Academique d’Education et dÉncouragement de Paris (1986). Fue nombrado caballero de la Honorable Orden Ducal de San Antón de Orihuela.

Falleció en su ciudad natal, Pilar de la Horadada, el 1 de noviembre de 1995 a los 91 años de edad.

La obra de José Sánchez Lozano se dedica fundamentalmente a la imaginería religiosa en madera policromada, siguiendo las pautas de la escuela salzillesca. La impresionante repercusión de la obra de Francisco Salzillo en el entorno de Murcia fue tan grande que, tras su fallecimiento en 1783, siempre ha habido una continuidad en el estilo que éste impuso. Roque López, Marcos Laborda, José López, Francisco Sánchez Tapia o Francisco Sánchez Araciel son exponentes de esta continuidad. Sin embargo, puede afirmarse sin equivocación que Sánchez Lozano alcanzaría una perfección pocas veces lograda entre los seguidores de lo salzillesco.

La destrucción de obras de arte durante la Guerra Civil española, especialmente en el patrimonio religioso, incrementó la demanda de imaginería en los años de la posguerra, con la demanda, además en la zona de Murcia, de atenerse a la reproducción de la obra destruida, o al menos la continuidad del estilo salzillesco, por lo que la obra del prolífico Sánchez Lozano se encuentra en casi cualquier punto de la Región de Murcia y en las provincias limítrofes.

Además de a la realización de imágenes, se dedicaría también a la restauración de estas.

Entre sus discípulos destacan Francisco Liza, Manuel Ribera Girona, Antonio Labaña, Domingo Blázquez y Onofre Molino.

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ORACIÓN EN EL HUERTO

El grupo escultórico de la Oración en el Huerto se incorpora a la Hermandad en 1953. Todo el conjunto (trono e imágenes) es obra del artista murciano José Noguera Valverde, y lo componen cinco figuras, los tres apóstoles durmientes: Juan, Pedro y Santiago; con Jesús arrodillado en actitud de oración, sostenido por un ángel erguido que señala el cáliz de pasión que va sobre una palmera, y a sus espaldas un olivo. Las imágenes fueron restauradas en 1996 por los restauradores de la Facultad de Bellas Artes de Granada, Patricia Rodríguez y Emilio Zurita. El trono lleva un impresionante Viacrucis tallado en sus cuatro caras (costados).

Nuestra cofradia marcò un hito historico el Viernes Santo 2009 cuando procesionò nuestro Gran Paso de Misterio a Costal; Portado por una joven cuadrilla de cofrades ilusionados por la experiencia ,siendo ya parte de la Historia de la Cofradía.

Pedro Benitez Carrion de Mairena del Alcor (Sevilla), fué el artífice de tan brillante trabajo,Maestro de exquisita técnica, licenciado en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Sevilla,destaca el retablo de la hispalense hermandad del cachorro,entre otras obras en la Semana Santa Andaluza.

Murcia, madre de tantos artistas, es prodiga en grandes imagineros. El Arte religioso tuvo aquí siempre grandes cultivadores, cuyas obras son meritorias y alcanzaron justa y merecida fama, que traspasó las fronteras de la nación. Desde Salzillo que es la figura magna,hasta nuestros días, artífices regionales tallaron infinidad de imágenes que podemos encontrar en toda la región y sureste peninsular.

Jose Noguera Valverde (Espinardo 1913). Siendo niño con el barro de la acequia que discurría junto a su casa, hizo las primeras piezas,ésa afición le animó a colocarse en el taller de un conocido marmolista, donde aprendió a usar las herramientas con las que se trabaja la piedra, no fue breve su estancia, pues fruto de su talento, comenzó a recibir numerosos y destacados encargos, por lo que decidió montar un estudio en su casa, y trabajar por cuenta propia,hasta el final de sus días. No tuvo maestro, ni se formó en academias, pero si se encargó de visitar cuando su trabajo se lo permitía, estudiar la riqueza arquitectónica de las principales catedrales Españolas, León, Burgos, Valladolid, Toledo y un largo etc incluso El Escorial, así como importantes museos, habiendo dejado las esculturas de su paisano Salzillo, notable influencia en sus obras. Admitía admirar como escultores mas destacados de su época a Planes y Clará.

Mas de 350 obras repartidas por todo el Sureste Nacional principalmente (Alicante, Almería, Albacete, Murcia)  la ciudad autónoma de Melilla cuenta con 3 de sus obras,son su increíble legado no cesa en España, dado que la Catedral de Sao Paulo en Brasil hay un San Luis Gonzaga, restauró el Palacio de Miraflores sede del Gobierno de Venezuela y qué sería declarado Monumento Histórico solo 9 Años mas tarde, son muchas las tallas que adornan decenas de iglesias en importantes ciudades de América del Sur, por lo que gozó de gran fama al otro lado del charco mas aun si cabe, tras obtener el 1er Premio del Concurso Científico Industrial de Venezuela, por su genial labor escultórica.

Artistas autodidacta, recordado por su sencillez,elegancia y pasión por su trabajo.

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VIRGEN DEL RIO

La imagen de la Santísima Virgen del Río, hasta la mañana del día 19 de Octubre de 1973, era obra del genial escultor Francisco Bellver, pero desapareció de su ermita, como consecuencia de la riada que asoló el sureste peninsular en una trágica y negra mañana. En la actualidad es Obra del Gran Jose M. Sanchez Lozano Año 1975.

La imagen actual es obra del famoso escultor y restaurador José M. Sánchez Lozano, y fue bendecida el Domingo de Ramos de 1974. Es una talla de madera policromada, que representa a la Virgen con túnica hebrea, las manos entrelazadas a la altura del pecho y un puñal que traspasa su corazón. La carroza sobre la que desfilaba es obra del artista almeriense Jesús de Perceval, en madera sobredorada, con contrastes en rojo, que constituye una auténtica maravilla de filigrana plateresca. Destacan sus cuatro artísticos candelabros, rematados por antiguas tulipas de vidrio, con gran cantidad de lágrimas que penden de sus brazos y que producen un bonito efecto lumínico, al incidir en ellos la luz. Pero el detalle que más resalta en la carroza, y que constituye la verdadera obra de arte, son las cuatro tallas de sus faldas, auténtica filigrana de encaje en madera. La canastilla central lleva cuatro grandes escudos tallados, con los emblemas de la Cofradía, el escudo Vaticano, el de Almería y el de Huércal-Overa, así como otros cuatro más pequeños en el centro de las faldas, con los emblemas Pontificios.

La gran patrocinadora, y en realidad a quién se le debe su realización por los esfuerzos que puso, y las gestiones que realizó, fue la Iltma. Sra. Dª Luisa Sánchez Alarcón, siendo entonces su esposo, D. Luis Gutiérrez Egea, Gobernador Civil de Almería.

En el año 1997, atendiendo el clamor popular de los cofrades, la Junta Directiva decide procesionar, de nuevo en Viernes Santo, la Santísima Virgen del Río, en el trono de orfebrería de alpaca plateada realizado con motivo de la celebración en el año 1990 del veinticinco aniversario de su coronación canónica, a iniciativa de la familia Enciso Alarcón, por el artista sevillano Manuel de los Ríos Navarro. Es una fabulosa obra arquitectónica con un profuso trabajo vegetal de cincelado en toda la canastilla del paso.

Desfilan con este paso: estandarte, realizado en 1968, en los talleres del antiguo Sindicato de la aguja de Almería. El medallón central representa a la Virgen del Río, de medio cuerpo con su corona. Este medallón fue posteriormente retocado en los talleres de la Sección femenina de Lorca. Los contornos del estandarte van calados y bordados en oro. también se debe su realización a DªLuisa Sánchez Alarcón. El fondo sobre el que se borda es de raso celeste, y su parte posterior en raso blanco, con las cinco cruces del Santo Sepulcro.

Inicialmente era portado por tres mayordomos con dalmática color celeste llevando bordadas en pecho el emblema de la Cofradía, y espalda los anagramas del Ave María, acompañado a cada lado por dos soberbios faroles de orfebrería plateada. En la actualidad son portados por tres penitentes que visten túnicas, capas con un gran bordado en su lado izquierdo, representando un Ave María rematada con una corona Real y capirotes con un Ave María en oro bordado en su centro, todos ellos en terciopelo azul.

La Virgen fue Coronada Canónicamente por Bula Pontificia, el Domingo de Ramos, día 7 de Abril de 1965, en una lluviosa tarde, por el Obispo de la Diócesis Iltmo. Sr. D. Alfonso Ródenas, en un acto emotivo y deseado para todo el Paso. Los gastos de la corona, realizada en metales preciosos y esmaltes, fueron sufragados por suscripción popular, aunque la iniciativa corrió a cargo de la Hermandad. La corona es radial, llevando gran cantidad de estrellas en oro, en las que van grabadas, en su parte posterior, el nombre de las familias que la costearon, así como un gran número de cabezas de ángeles en platino, y rematada en su parte superior, por el escudo de la Villa en oro y esmaltes; siendo obra de los orfebres valencianos Hermanos Peris. Medio Siglo después un 20/09/2015 la Virgen en Re-Coronada por el Obispo de Almería Monseñor Adolfo González Montés,es un Extraordinario Acto que congregó a miles de Huercalenses, y con la presencia de miembros de la Corporación municipal , Diputados y Delegados Nacionales,Regionales y Provinciales, asi cómo destacadas y numerosas Autoridades Militares, Civiles y Eclesiásticas. El Obispo en el momento de la Imposición recordó que este gesto significa enaltecer la imagen de la Virgen, reconociéndola como madre de todos,como MADRE DE LOS HUERCALENSES.

La devoción por la Virgen del Rió, bien merece una especial atención, es genuinamente huercalense, y marca de alguna forma, a los hijos de esta villa. Se remonta a finales del siglo XVII, cuando un molinero de Overa, se salva milagrosamente de las aguas de una riada. El milagro acontecido y como consecuencia de la promesa que hiciera a la Virgen el molinero, hace que este costeara el primer lienzo de la Virgen, que se instala en un pequeño santuario, en el lugar conocido como La Santa, próximo al encuentro de la Rambla del Bobar y el Río Almanzora.

La devoción por el cuadro de la Virgen va creciendo, y se hace presente en el Cura Valera, a cuyas instancias y con el fin de dar un mayor culto a la Virgen, se encarga al celebre escultor e imaginero valenciano D. Francisco Belver a finales del siglo XIX, la realización de la primitiva imagen, la cual como ya hemos dicho, desaparece en el temporal que asoló el sureste español en octubre de 1973.

Desde su llegada a Huércal-Overa, la imagen de la Virgen del Río se incorpora a la procesión del Paso Negro, que siendo la Madre Espiritual de todos los huercalenses, se viste de Negra la noche del Viernes Santo. Esta especial vinculación de la Virgen del Río con el Paso Negro, le da a nuestra Hermandad una identidad y un carácter especial.

La tarde del Domingo de Ramos, se la espera en la Era de la Virgen y sube hasta el templo parroquial, llevada a hombros por sus fervorosos hijos, que la acompañan llevando velas encendidas, descalzos, y llenos de emoción; desde los balcones se le arrojan flores a su paso y a su llegada al templo, las campanas la reciben con un prolongado y alegre repique. Los hijos de este pueblo, consideran a la Virgen del Río como la señora de Huércal-Overa. El Padre Tapia, en su libro sobre las Vírgenes de Almería, la presenta como Patrona de Huércal-Overa y si formalmente no lo es, en el corazón de los huercalenses sí.