HISTORIA

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El Paso Negro siempre tuvo como cometido en Huércal-Overa la organización de la procesión del Entierro de Cristo el Viernes Santo y la función religiosa en honor a su Virgen titular el Viernes de Dolores. El 10 de abril de 1664 se erigió la cofradía. Sus primeros hermanos mayores serían Juan de la Parra González y Juan Fernández Nonduermas, alcaldes a la sazón. Tenemos constancia de que al menos desde 1657 existía un altar dedicado a la Virgen de la Soledad en la primitiva iglesia parroquial. La sede de la hermandad estuvo en la Capilla del Santo Sepulcro, cuya construcción había sido fomentada por el misionero franciscano Fr. Juan de Hervás en 1661. Las catorce paradas que el Señor Muerto sigue efectuando en la tarde del Viernes Santo en las casas que gozan de este privilegio, son testimonio de este origen franciscano y viacrucista.

En 1735 se demolió la capilla y se construye una nueva en las inmediaciones de la recién edificada iglesia parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción. La imagen de la Virgen, esculpida por el gran imaginero granadino José de Mora y costeada por el beneficiado D. Andrés de la Parra Valera, estaba colocada en un camarín con un retablo. A sus pies descansaba el Cristo Yacente.

A finales del siglo XVIII sucedió el milagro que en la Rambla del Bobar obró la Madre de Dios a súplicas del molinero de Overa en trance de morir ahogado por una riada. Éste, agradecido, construyó en el lugar una humilde ermita donde colocó una pintura de la Virgen. En el siglo XIX, el artista murciano Sanz pintó otro cuadro que sustituyó al anterior y que está definido en su iconografía como la representación de María en su Soledad.

Bajo el patrocinio de D. Salvador Valera Parra, el Santo Cura Valera, propagador del culto a la esta advocación, se consolidó la venida a Huércal de la Virgen desde su santuario todos los Domingos de Ramos. En el pueblo, la Santa Imagen permanecía en la Capilla del Santo Sepulcro, de donde salía para las procesiones con el Paso Negro. También partió del Cura Valera el impulso para la realización de una escultura de madera policromada de la Virgen del Río (1860). La efigie fue tallada por el afamado escultor madrileño Francisco Bellver y Collazos. Antes, en 1805 el Cardenal Marino Carafa de Belvedere se convierte en protector de la cofradía, lo que le permitirá a esta ostentar desde entonces el título de PONTIFICIA, REAL, VENERABLE E ILUSTRE COFRADIA DE NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD Y SANTO SEPULCRO DEL REDENTOR.

La prosperidad huercalense en la segunda mitad del siglo XIX tendrá su reflejo en la construcción de un nuevo Santuario para la Virgen del Río, la renovación de los enseres de la hermandad, la aparición grupos bíblicos vivientes de influencia lorquina y la adquisición de la imagen y trono de Santa María Magdalena (José de Tena, 1909). La nota triste fue el derribo de la Capilla del Santo Sepulcro, que se encontraba en muy mal estado.

La Guerra Civil de 1936-1939 vino a cercenar este periodo de apogeo. La hermandad vio cómo eran destruidas las imágenes de la Soledad, del Señor Muerto y de la Oración en el Huerto. Tras la contienda irán apareciendo los nuevos titulares. Primero en 1947 llegará la Soledad que gubió el granadino Manuel Roldán de la Plata. Al año siguiente, el escultor Julián Alangua Puchet entrega el nuevo Cristo Yacente. Finalmente, en 1953 volvió a procesionar el misterio de la Oración en el Huerto, obra de José Noguera.

Desgraciadamente, la Virgen del Río, que fue coronada canónicamente en 1965, desaparece junto con su santuario en la riada de 1973. Sin embargo, en la Semana Santa de 1975 ya se bendijo una nueva imagen que esculpió el alicantino José Sánchez Lozano. El éxito de la talla fue tal que al año siguiente llegó una nueva Soledad salida de sus manos.

En las décadas de los 80 y 90 se vuelve a renovar el patrimonio y los enseres. Los hitos principales son el paso de palio de alpaca plateada y cincelada de Ntra. Sra. de la Soledad, obra de Manuel de los Ríos (1992), y el paso del Santo Entierro de caoba de estilo gótico florido, una de las obras cumbre del tallista Manuel Guzmán Bejarano (1995). En 1990 se había traído para la Virgen del Río un trono de alpaca plateada, también de Manuel de los Ríos, para conmemorar el 25 aniversario de su coronación canónica. Ya en el siglo XXI, se estrena el paso neogótico en caoba para el misterio de la Oración en el Huerto, de Pedro Benítez Carrión (2009), conservándose el vía crucis que tallara José Noguera. Los albores del nuevo siglo también son testigos del comienzo de la construcción de la nueva Capilla del Santo Sepulcro.

Hoy, como hace trescientos cincuenta años, los principios básicos de la cofradía siguen siendo los mismos: cumplir por las calles de Huércal-Overa con el deber de representar el Santo Entierro a mayor gloria de Nuestro Señor Jesucristo y honrar a su Santísima Madre en las dos advocaciones que la devoción y la historia le han dejado como herencia.

José Luis Cuadrado Beltrán
11/02/2015

ORIGEN

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El Ilmo. Sr. D. José Ramón de Moncada escribió una historia de la Cofradía en el año 1868, constando al final del manuscrito un certificado del Rey de Armas de Su Majestad la Reina Dª Isabel II, legalizado por los notarios públicos de la villa de Madrid, D. Luis Hernández y D. Miguel del Castillo. El certificado expresaba lo siguiente:

“Don Juan José Vilar Psayla, Comendador de la Real Orden de Isabel la Católica, Caballero de la Real de Carlos III, Diputado de la Real Academia de Arqueología y Geografía del Príncipe Alfonso, individuo de varias Corporaciones científicas y literarias, Cronista del Rey de Armas de número de S. M. Dª Isabel II a D. G. y Reina de las Españas.

CERTIFICO: Que por el M. I. Sr. D. José Ramón de Moncada, Abogado del Ilustre Colegio de la ciudad de Murcia, Director que fue del Nobiliario Genealógico de los Reinos y Señoríos de España y socio de la Academia de los Quirito Romanos, se nos ha presentado una Historia de la Cofradía de Ntra. Sra. de la Soledad y Santo Sepulcro, con sede en la villa de Huércal-Overa, de la Diócesis de Cartagena, escrita, firmada y ratificada de su puño y letra, que examinada por mi muy detenidamente… y que de los libros de historias y registros existentes en el Real Archivo de mi cargo, y los he consultado en el archivo Episcopal de Murcia y en otros, resulta de una manera evidente e incontroversible, que la expresada historia escrita por dicho señor de Moncada, corresponde en todo a las venerables Hermandades unidas de Ntra. Sra. de la Soledad y Santo Sepulcro, aquella aprobada el 19 de Febrero de 1664, y la segunda, o sea, la más antigua, siempre titulada del Santo Sepulcro, originaria de la Estirpe Cristiana del Godo, conservada en España pese a la invasión africana… lo evidencia el Sr. Moncada, folios 9, 10 y 11 de su erudita historia, y de una manera incontroversible escribe hechos y nombres de los cristianos huercalenses que al mando de D. Juan de Austria, elevaron muy alto el pendón de la Cruz…

Profesaban los de Huércal-Overa de muy antiguo, fervorosa devoción al Santo Sepulcro de Nuestro Señor, y como aquellos viejos cristianos, sus hijos descendientes continúan militando en la Cofradía de esta Divina Advocación, cuyas raíces trepan y se pierden, por los intrincados dominios del pasado.

Venerando siempre la verdad… el Sr. Moncada consigna en el folio 23 de su obra que el ilustrísimo sacerdote natural de Huércal-Overa, D. Salvador de Segura y Mena, párroco de Ntra. Sra. de la Asunción, de la que era dependencia y prolongación la capilla del Santo Sepulcro… consiguió, en virtud de sus propios valimientos, que en al año 1676, la dicha Iglesia Parroquial fuese declarada de Real Patronato, como correspondía  a estas iglesias desde la Reconquista por voluntad de los Señores Reyes Católicos. Las augustas personas de sus Majestades, declarándose patrones de esta Parroquia con su antiquísima Capilla y hermandad de Ntra. Sra. de la Soledad y el Santo Sepulcro, que estaba enlazada secularmente a la nobilísima familia del dicho ilustre clérigo bienhechor…

A este tenor, el Sr. Moncada, recibiendo honra de su preclaro antepasado por la sangre, cita en su historia a D. Andrés de Panes y de Moncada, que durante veintisiete años, sabiamente rigió la Iglesia de Huércal-Overa, y benefició a la Capilla y Hermandad del Santo Sepulcro…

Convengamos que la Cofradía de la Soledad y Santo Sepulcro, en memoria del esfuerzo y heroísmo de sus hermanos organizados en milicias para defender y defendieron estos parajes contra la gente infiel y en virtud de los argumentos que aquellas hermandades, según ha fijado con su autorizada pluma el Sr. Moncada, es acreedora por derecho propio, a ostentar los títulos de Real Cofradía Militar.

Y habiendo sido evangelizadores de la morisma del Valle del Almanzora dos canónigos Regulares de San Agustín, de los títulos de Santo Sepulcro… llevaron la fe de Cristo a los de la secta de Mahoma pobladores de estos reinos.

Fue signo de esta Hermandad la Cruz de la Colegiata, que los canónigos del Santo Sepulcro traían de gules a doble y denominada Cruz Patriarcal.

En el año 1805 se da a la Cofradía por protector al Eminentísimo Cardenal Carafa de Beldevere, creado del Sacro Colegio el 29 de enero de 1802 por su Santidad Pio VII, recibiendo la Cofradía el derecho a unir a los ya expresados títulos, el de Pontificia Cofradía.

Y finalmente, a instancia de dicho Sr. Juan José Ramón de Moncada, doy la presente certificación firmada y sellado con el de mis armas, en esta villa y corte de Madrid, a treinta y uno de mayo de mil ochocientos  sesenta y ocho. D. Juan Vidal Psayla”.

Después debido a la influencia de los religiosos franciscanos del Santo Sepulcro del Monasterio de Ntra. Sra. de las Huertas, de Lorca (Murcia), que concedió hermandad espiritual a la Cofradía, y sus religiosos misionaban a veces en Huércal-Overa, se cambió en la Cofradía la antigua Cruz Patriarcal, por la Potenzada de los Santos Lugares.

Jose Maria Lobo Almazan 
03/04/2013

RESEÑAS

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De la manera más breve posible, queremos amable lector, darte a conocer nuestra larga y dilatada historia. En el año 1868 se escribe la primera historia de esta Cofradía, que es obra del Ilmo. Sr. D. José Ramón de Moncada, manuscrito que se encontraba en el archivo de la biblioteca de D. José Alegría, de Murcia, y que posteriormente pasaron a pertenecer a los fondos del Archivo Provincial de dicha ciudad. Al final del mencionado manuscrito, hay una Certificación del Rey de Armas de su Majestad la Reina Dª. Isabel II, que va legalizado por los notarios de la villa de Madrid D. Luis Hernández y D. Miguel del Castillo.

Podemos decir sin temor a equivocarnos, y siempre sobre la base del texto anteriormente citado, que nuestra Cofradía es el fruto de la unión realizada el 19 de febrero de 1664, por las Venerables Hermandades de Nuestra Señora de La Soledad y la del Santo Sepulcro.

Es a principios del siglo XVII, cuando se realiza la edificación de la Capilla del Santo Sepulcro, que se ubica en la que, por aquellos años, era la zona norte de la villa, en la denominada hoy Plaza de la Constitución e inicio de la calle del Santo Sepulcro. Esta primitiva capilla, es derribada en 1735, para construir una de nueva planta, al comienzo de los años cincuenta de este mismo siglo, en el lugar que ocupara la anterior. Por estos mismos años, se encarga al artista granadino D. José de Mora, realice la imagen de Ntra. Señora de La Soledad, a la cual se le rindió culto hasta su desaparición en los tristes acontecimientos de nuestra guerra civil.

En el año 1676, el ilustrísimo sacerdote D. José Segura y Mena (Auditor de Galeras Reales y Notario del Santo Oficio), Párroco de Huércal-Overa y de su prolongación la Capilla del Santo Sepulcro, que sean declaradas de Real Patronato, tal y como correspondía a las iglesias fundadas en las tierras de Almería, tras la reconquista por los Reyes Católicos (Real Cédula firmada en Segovia por el Rey D. Fernando y su hija Dª. Juana el 26 de mayo de 1505). Así es como Capilla y Hermandad, al recibir como Patronos a los Reyes, pasan a ostentar el título de Real.

El eminentísimo Cardenal Monseñor Carafa de Belvedere, que fuera promovido al purpurado por el Sacro Colegio el 29 de enero de 1802, se da como protector de la Hermandad y logra para esta, el derecho a incorporar el título de Pontificia.

Cuando comienza a correr la segunda mitad del siglo XX, en el año 1951, se llega a un acuerdo con las Religiosas de María Inmaculada (Claretianas), por el cual, estas ceden a la Hermandad un solar de 165 m2, en el cual de forma inmediata se comienza la construcción de la Casa de Hermandad.

Es en el año 1952, cuando se inician los tramites necesarios para la creación del Capítulo Caballeros del Santo Sepulcro de la Cofradía, ante el Obispado de Cartagena; siendo aprobada la constitución del mismo por la Santa Sede en 1954. El 3 de noviembre de ese mismo año, el ya citado Obispado, procede a la aprobación de las Constituciones y Protocolos, que durante décadas han estado vigentes en la Cofradía. Los actuales estatutos, son aprobados por el Obispo de la diócesis de Almería en 1997.

Mas recientemente, en el año 1977 se compra un trozo de terreno de 100 m2, lindantes con el fondo de la Casa de Hermandad, con el fin de proceder a la ampliación de la misma.

Acabas de hacer atento lector, un pequeño recorrido por una historia de siglos, con lo que ya empiezas a conocernos. Para finalizar este apartado, nos resta decirte que esta venerable cofradía, desde antiguo esta agregada espiritualmente a los Canónigos del Santo Sepulcro; por su origen e influencia a los Franciscanos del Monasterio de la Virgen de las Huertas de Lorca, el cual concedió a la Cofradía Hermandad Espiritual.

Esta venerable Cofradía, está hermanada con la Insigne e Inmemorial del Santo Sepulcro de la Iglesia de San Bartolomé de Valencia, así como con los Canónigos Honorarios del Santo Sepulcro de la citada Iglesia Colegial. También nos han otorgado su Hermandad Espiritual los Canónigos Regulares de San Agustín, el Monasterio de las Comendadoras Canonesas de la Orden del Santo Sepulcro de Zaragoza, las Ordenes Justiniana y de Sancti Espíritus, el Real Monasterio de Sijena de la Orden de Malta; y entre otras Cofradías y Hermandades, el Paso Negro de Huércal-Overa está hermanado con La Pontificia y Real del Santísimo Cristo de la Esperanza de Murcia, Venerable y Santísimo Cristo de la Penitencia y Preciosa Sangre de Elche (vulgo “Estudiantes”), con la Real e Inmemorial del Santo Sepulcro de Murcia, con la Pontificia Real e Inmemorial de Ntro. Padre Jesús Nazareno de Cádiz, con la Imperial Hermandad Sacramental de San Matías y Venerable y Fervorosa Cofradía de Ntro. Padre Jesús de la Paciencia y María Santísima de las Penas de Granada, y con la Real e Ilustre Hermandad Sacramental y Cofradía de Ntro. Padre Jesús en su Prendimiento, Ntro. Padre Jesús Cautivo de Medinaceli y Ntra. Sra. de La Merced de Almería.

Cofradia Paso Negro